domingo, 25 de octubre de 2009

Cómo me hice friki

Bueno por fin el primero de estos esperados artículos de como nos hicimos, más o menos, frikis/otakus. El mio será el primero y espero que el menos interesante, porque si todos tenemos una vida como la mia lo llevamos claro.

Yo digamos que empecé a formarme como friki bien pequeñita. Mi primera consola fue una game boy de estas transparentes heredada de mi hermana, heredada a su vez de mi primo, eso marco mi mal comienzo con los videojuegos. La consola se estropeo (o se le acabaron las pilas) a la semana.

Poco después comenzaron a emitir digimon y pokemon, juego que ya tenian mis parientes mayores (lease hermana y primo). Evidentemente me enganche a ambas series. Depués de estas vinieron Hamtaro y One Piece, y no sé si alguna más.

Estás series sirvieron de base para lo que más adelante vino, mi primer manga leido a los 9 años. El manga era el tomo 1 de Fruit Basket que permanecia dormido, inalterado es lo más profundo de la estanteria de mi hermana mayor. El manga fue hayado una mañana (supongo que de verano) en la que no tenía nada que hacer y mi hermana estaba en el salón. Esa misma tarde le pregunté a mi hermana ''inocentemente'' si me dejaba leerlo y me lo dejos, es más, me lo regalo porque no le gustaba.

Depués de esto seguí comprando los tomos de fruit basket poquito a poquito, cuando tenía dinero y oportunidades, vamos. Y pasamos al verano de hace tres años, cuando iba a pasar a 1º de la ESO. Ese fue mi primer verano friki. Me pasaba las mañanas en mi ordenata/ladrillo/patata portatil viendo Naruto en youtube y depués Bleach.. Y la demás historia está en anteriores blogs o sino os aguantaís sin saber más.

Eso ha sido todo amigos!!!

4 comentarios:

Deoxys dijo...

gracias, ya tengo algo sobre lo que escribir hoy!

nonoko_hanajima dijo...

o entiendo muy bien sobre que vas a escribir pero supongo que de nada XD

Olaya dijo...

ahora me pongo a escribirlo yo , te importa que vallan seguidos??

nonoko_hanajima dijo...

Tú ya sabes que a mi casi que no me importa casi ninguna cosa...